Sobre el impulso del Padre Caffarel

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SOBRE EL IMPULSO DEL PADRE CAFFAREL,
LOS EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA AL SERVICIO DEL MATRIMONIO

Padre Louis de Raynal

« ¡Qué bonita eres! » exclama el principito ante la flor que emerge al salir el sol. Ante la belleza de las cosas que nos rodean, nos sentimos maravillados y capturados. En su fragilidad, ellas tienen un misterio para revelarnos: En el Cantique de la Rose, el poeta Paul Claudel se interroga:

¿Qué es la rosa? ¡Oh, rosa! ¡Y qué! Cuando respiramos ese olor que hace vivir a los dioses, ¿no es llegar a ese pequeño corazón insubsistente, que, desde que lo tomamos entre los dedos, se deshoja y funde? ¡Ah, pero yo os digo, no se trata de la rosa! ¡Es su aroma, aspirado un segundo, el que es eterno!1

Comme lui, je voudrais partir avec vous d’un émerveillement. La casa familiar también es un lugar maravilloso de sentimientos y contemplación: « ¡Sí, tú familia, qué bella eres, llevas en ti un gran Misterio! «Desde el origen, un Misterio está presente en el corazón del matrimonio. Pero es difícil de descifrar. Desafortunadamente hay demasiados analfabetos, decía el padre Caffarel, que no tienen la mirada de la fe para descubrir el significado divino de las realidades humanas del amor, el matrimonio y la familia. Esa mirada se le pide a Dios; para quien la posea, « la vida conyugal y familiar es como una Biblia en imágenes, siempre hablando de Dios. »2

En esta intervención, que quiere iluminar la dinámica de los Equipos de Nuestra Señora a partir del impulso dado por el Padre Caffarel, os propongo partir de una contemplación. Es la de esa vía experimental que él utilizó. Su biblia del matrimonio no se escribió sobre una mesa de oficina. Si bien él elaboró un pensamiento coherente, profundo y luminoso sobre el matrimonio, es ante todo un observador que vio, entendió, tocó, contempló un tesoro: al encontrarse con las parejas, él presintió un profundo misterio de vida y de gracia escondido en ellas. Primero vamos a seguir nuestro guía, Henri Caffarel, para descubrir el tesoro del sacramento del matrimonio.

Al casar los datos de la experiencia conyugal con los de la Revelación cristiana, el Padre Caffarel refundó el matrimonio sobre bases sólidas. En un segundo momento veremos cómo ese tesoro, o carisma, se desarrolló y fue llevado y vivido en el Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora desde hace 50 años 3. Modestamente, voy a desarrollar cuatro vías que el Movimiento ha trazado.

El tesoro del matrimonio está escondido en un campo que es el de la Iglesia en el mundo. La pareja cristiana no se amilana con las pruebas. Cuando el amor humano se desestabiliza, ¿cómo transformarlo en un vino duradero y sabroso 4? ¡En el contexto contemporáneo donde tantos matrimonios se deshacen, hay un reto enorme que invita a la Iglesia a movilizar todas sus energías. La voz valiente de los últimos papas muestra a las parejas un espléndido pórtico por donde pasar y dejarse transformar! une voie pleine d’espérance

I- El padre Caffarel refunda el sacramento del matrimonio

– El descubrimiento del tesoro

Con las parejas, el padre Caffarel encontró un tesoro e introdujo una espiritualidad conyugal y familiar, en un contexto donde aún predominaba una comprensión moral y casuística del matrimonio 5. Se oía decir: « El amor es una cosa, el matrimonio es otra ». En la doctrina católica, el matrimonio era visto principalmente como un « remedio a la concupiscencia » y una vía cristiana imperfecta con respecto al sacerdocio o a la vida religiosa.

Y he aquí que, en 1939, el padre Caffarel encuentra a cuatro jóvenes matrimonios que irradiaban un amor completamente nuevo. Él tomó la iniciativa de reunirlos para reflexionar con ellos sobre el sacramento del matrimonio y la vida conyugal. Escuchemos al Padre evocar el principio:

Remontemos a la fuente del río, encontramos cuatro jóvenes matrimonios ricos de un amor completamente nuevo. Cristianos convencidos, esperan vivir su amor conyugal en unión con su fe. A falta de ideas precisas, una viva intuición los llena de una esperanza que les orienta hacia el sacerdote: « Este amor humano, nuestra riqueza y nuestra alegría, seguramente Dios piensa de él algo muy bello. Ayúdenos a descubrirlo». Al escucharles, adivino fácilmente que su decepción será cruel si me conformo con darles algunas definiciones jurídicas o reglas morales. En una circunstancia parecida, ya había recibido una réplica irónica y decepcionada: « ¡Le hablamos de amor y nos responde familia! » Pero yo no estaba más adelante que mis interlocutores. Mi respuesta fue: “Busquemos juntos, ¿queréis? Vayamos a explorar… » 6.

Una de las cuatro primeras parejas de 1945 testimonia:

Juntos habíamos comprendido que era necesario partir hacia una búsqueda atenta y apasionada (uso esta palabra expresamente) del pensamiento de Dios sobre nuestro matrimonio. No sobre la “vida en el hogar”, sobre la educación, etc., sino ante todo sobre la fuente de donde brota. Si esa fuente era nuestro sacramento del matrimonio en sí mismo ¿Qué es ello? ¿Qué produce en nosotros? ¿Cuál su propia gracia ? En definitiva ¿cómo nos entrega a Dios y cómo nos da Dios? 7

¡Había nacido el movimiento de los Equipos de Nuestra Señora! Con aquella institución central que dará luz a eso que llamamos la « espiritualidad conyugal »: los casados están llamados a santificarse, no a pesar del matrimonio, sino en y por el matrimonio. ¡Se trata de una verdadera revolución en la Iglesia! 8

Para comprender mejor la espiritualidad conyugal, el padre Caffarel utiliza las nociones de «misterio» y de
«mística». «Misterio» es lo que está escondido en el matrimonio, su fuente, su modelo y su fin: la unión de Cristo y la Iglesia, y el don trinitario. «Mística» es la respuesta libre y amorosa de los esposos a ese don, gracias a la mediación de la Iglesia. El padre Caffarel remarcó: «El misterio es objetivo, la mística es subjetiva, pero entre los dos hay una estrecha relación: la mística solo se comprende en función del misterio.» 9

– El « misterio » : el matrimonio como don trinitario

El padre Caffarel refiere el ejemplo de una pareja, Priscila y Aquila, que Pablo incorporó como sus colaboradores en el curso de sus viajes 10. Aquellos valiosos cristianos, fabricantes de tiendas, pertenecían al judaísmo de la diáspora. Pablo los encuentra en Corintio y después en Éfeso. Fueron compañeros de trabajo pero también, y sobre todo, amigos que le van a ayudar en su misión de anunciar el Evangelio. La Iglesia se reúne en su casa.

En contacto con ellos, Pablo presintió un profundo y gran misterio. ¡Súbitamente, la revelación! Cuando él encuentra a unos esposos que se aman con el amor de Cristo, estos hacen pasar por su corazón algo de esa caridad divina que une a Cristo con la Iglesia:

El matrimonio cristiano es un “gran misterio” en el sentido paulino del término 11, un sacramento en el sentido de la teología católica: un signo eficaz de gracia. Por su amor conyugal, la unión del hombre y la mujer es un signo, que no solamente revela y representa el misterio de la unión Cristo-Iglesia, sino que también lo contiene y lo irradia:

Cuando un marido ama a su esposa como Cristo amó a la Iglesia, cuando una esposa ama a su marido con esa veneración tierna y esa sumisión amante con que la Iglesia rodea a su Jefe, ellos realizan algo de ese gran misterio, alcanzan la redención, se unen en el mismo amor de Cristo por la Iglesia. Cuando dan a luz a sus hijos, cuando los educan con el mismo amor que Cristo formó a sus apóstoles, cuando irradian alrededor de ellos el amor del que viven, participan en la inmensa misión de Cristo y de la Iglesia, evangelizan y salvan al mundo. 12

Pero no tengamos miedo de dar un paso más:

Por ir al fondo de las cosas, es el amor entre el Padre, el Hijo y Espíritu Santo el que hace la riqueza de la unión entre Cristo y la Iglesia, y por ende la de la pareja cristiana donde se realiza el Misterio. No temamos, al esbozar esta teología trinitaria del matrimonio, de sombrear en la abstracción: nada es más concreto, más vivo, más cálido, que esta presencia de la Trinidad obrando en el amor humano. 13

– La « mística » el matrimonio como respuesta de amor de los esposos

El gran descubrimiento del padre Caffarel con aquellos jóvenes matrimonios radiantes en 1945, es la primacía del amor en el seno de la pareja; en el encuentro con ellos se produce la gran iluminación: ese amor que les une es imagen y participación del amor de Dios. En 1961, se publicó el número 100 del L’Anneau d’Or. El padre Caffarel trató de despejar, retrocediendo en el tiempo, el sentido de la búsqueda emprendida desde hacía dieciséis años:
Decir que el matrimonio es un sacramento, es decir que Cristo transmite su gracia a los esposos por el matrimonio, por ese don de amor que ellos se hacen el uno al otro. El amor de Cristo utiliza aquí el amor humano, como en otros el agua o el aceite consagrados, para manifestarse y comunicarse. 14

El padre Caffarel indica el medio por el cual Cristo comunica su gracia a los esposos, que es también el camino por el cual ellos llegarán a Él: el don mutuo de los esposos. Por el, Cristo se dona a los esposos, por el los esposos se donan a Cristo: «Así es como, amándose cada vez más, cuerpo y alma, y llevando a cabo la misión de su amor, ellos avanzan hacia la santidad» 15. Como le gusta repetir al padre Caffarel, « el matrimonio es darse el uno al otro para donarse juntos ».

Pequeña célula de Iglesia, vivificada por el don del Espíritu Santo, la comunidad conyugal se deja progresivamente curar, purificar, transfigurar. Pero no espera a ser perfecta para participar, de una manera que le es propia, en la misión de la Iglesia. ¡El padre Caffarel, como profeta, no duda en presentar el sacerdocio común de la pareja! 16

II- Los Equipos de Nuestra Señora caminan con el impulso del padre Caffarel

Afirmados en ese carisma, ¿cómo van a caminar los Equipos de Nuestra Señora? Les propongo cuatro vías, que son caminos que han permitido y permiten a los Equipos de Nuestra Señora hacerse con el tesoro del sacramento del matrimonio, vivirlo y testimoniarlo en un espíritu de fidelidad y de creatividad. He encontrado estas vías consultando los documentos que tienen que ver con la vida del Movimiento 17. Estas son esas cuatro vías, no exhaustivas: el matrimonio como encuentro con Cristo, el matrimonio como misión, el Segundo Aliento, vida en equipo y medios concretos.

– El matrimonio como encuentro con Cristo

El año 1970 está marcado por el IV Encuentro Internacional de los Equipos en Roma y Asís. Esa peregrinación tuvo lugar en un momento en que los Equipos pasaban por una crisis con grandes interrogantes. Los acontecimientos de mayo de 1968 en Francia y la encíclica Humanae vitae (25 de julio de 1968). Durante el peregrinaje, el 5 de mayo de 1970, en la basílica de San Pablo, el padre Caffarel presentó una conferencia sobre el tema « Los Equipos de Nuestra Señora frente al ateísmo ». Según él los Equipos de Nuestra Señora están en primera línea para extender la « Buena Nueva sobre el amor humano »:

Yo quisiera haberos comunicado mi convicción de que un matrimonio de buscadores de Dios es, en nuestro mundo que no cree ya en Dios, que ya no cree en el amor, una teofanía, una manifestación de Dios como lo fue para Moisés aquella zarza en el desierto que ardía y no se consumía. 18

Ne pas laisser mourir le feu… Para que los Equipos de Nuestra Señora lleguen a ser ese Movimiento regenerador que la Iglesia necesita, insiste en la implementación de nuevas exigencias espirituales para encontrar a Cristo: la Palabra de Dios, la oración cotidiana de diez minutos y la ascesis. En 1973, cuando se retiró del Movimiento, era consciente de que se había iniciado el viraje para que los Equipos entraran en una nueva fase 19. Seguir a Jesús más de cerca es el mensaje que enviaron en 1974 Louis et Marie d’Amonville:

El mundo y la Iglesia necesitan hoy matrimonios que, en lugar de discutir infinitamente sobre los límites entre lo permitido y lo prohibido, se comprometen resueltamente a seguir a Cristo con todas sus exigencias, a pesar de sus debilidades de las cuales son bien conscientes, digamos que incluso a causa de sus debilidades, porque, precisamente, todo lo confían a Cristo recordando esta frase: « Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible.” 20

Caminar con Cristo, personalmente, en pareja y en familia, vivir todas las gracias del sacramento del matrimonio, aprender a amar al otro, tal es la hoja de ruta de los equipistas de Nuestra Señora. Desde los orígenes del Movimiento, la llamada de Cristo « ¡Ven y sígueme! » no deja de resonar en el corazón de los esposos. Los textos del evangelio que sirven de base a los grandes encuentros y temas del año son elocuentes: la pesca milagrosa y la llamada a los discípulos, Caná, la Samaritana, el Hijo Pródigo, el buen Samaritano, la Cena y el lavatorio de los pies, Emáus, etc.

– El matrimonio como misión

« ¡Es necesario llevar la buena nueva del sacramento del matrimonio hasta los confines del mundo! »: esta frase del padre Caffarel, que seguramente algunos de vosotros oísteis de su boca, continúa resonando en vuestros corazones. En 1970 en la peregrinación a Roma, el padre Caffarel terminó su conferencia interpelando a las parejas un poco adormecidas:

En la siguiente primavera, en la reunión « balance » de vuestro equipo, todos los matrimonios deberán responder no a la pregunta: « ¿Nos encontramos bien en el movimiento? » (Esto no es una guardería de adultos) 21, sino a esta: « ¿Estamos decididos a comprometernos a fondo en los Equipos, y con la ayuda de los Equipos, en la misión de testigos de Dios en medio de este mundo que la marea creciente del ateísmo amenaza con hundir? » 22

Con este impulso, en 1976, durante el V Encuentro Internacional de los Equipos de Nuestra Señora en Roma y Asís, el Movimiento tomó conciencia más fuertemente de su vocación propia en la misión de evangelización de la Iglesia. El discurso del Papa Paulo VI insiste en el potencial evangelizador que es propio de la familia como Iglesia doméstica. La conferencia del padre Tandonnet – sucesor del Padre Caffarel -, sobre el tema « Evangelizadores en el mundo de hoy », va en el mismo sentido:

Se encuentra escrita, esta vocación evangelizadora, en la constitución de vuestra pareja por el sacramento del matrimonio. Fundada por Dios mismo, vuestra comunidad conyugal está llamada a anunciar, a su propia manera, el amor fecundo, liberador y transformador de Dios.  23

En 2002, El Consejo Pontifical para los Laicos reconoció el movimiento de los Equipos de Nuestra Señora como asociación privada internacional de fieles y resalta el impacto apostólico del Movimiento. En 2012, Brasilia acogió el XI Encuentro Internacional, el primero que tuvo lugar fuera de Europa. Las reflexiones inspiradas cada día por el evangelio del Buen Samaritano, ilustran bien el tema escogido para el encuentro: « Osar el evangelio ».
El pontificado del papa Francisco es la ocasión favorable para profundizar la misericordia como misión esencial de la Iglesia. Durante el encuentro de parejas responsables en Roma en septiembre de 2015, el papa las invita a crecer en madurez y apoyar fraternalmente a las otras parejas especialmente danto testimonio de la alegría del evangelio: « Una familia contenta, equilibrada, habitada por la presencia de Dios, habla de ella misma, del amor de Dios por los hombres ». La irradiación del amor debe tocar a las jóvenes parejas antes y después del matrimonio al igual que a las familias heridas. 24

– El « Segundo Aliento »

En 1982, durante el VI Encuentro Internacional en Roma, los Equipos de Nuestra Señora fueron invitados al igual que los discípulos de Emáus a reconocer a Cristo que hace el camino con ellos. En 1987, tuvo lugar en Chantilly un encuentro para celebrar los cuarenta años 25 de la Carta. El padre Caffarel, que fue invitado, pronunció un discurso de referencia titulado « El carisma fundador de los Equipos de Nuestra Señora ». Un año después, Jean y Annick Allemand hicieron una relectura de ese discurso en una apasionada reflexión titulada « De ayer a mañana. » 26

Para ellos, el movimiento es un ser vivo, un organismo que « bajo el impulso del Espíritu Santo y la dirección de la Iglesia » se debe adaptar sin renegar de sí mismo. Fue el Espíritu Santo el que condujo al nacimiento de los Equipos y es Él quien preside su crecimiento. La reflexión de Jean y Annick se articula en tres tiempos: los puntos de luz, lo claro y lo oscuro y lo que queda en la sombra.

El carisma fundador de los Equipos está presente en ocho puntos de luz:

1) El matrimonio es una obra de Dios, la obra maestra de Dios.
2) El matrimonio tiene un alma que es el amor.
3) Hombres y mujeres no pueden ser fieles al amor sin la ayuda de Cristo, por esto El inventó el sacramento del matrimonio.
4) Los cristianos casados están llamados a la santidad.
5) La vida conyugal comporta grandes riquezas pero también grandes exigencias.
6) Es vital elaborar una espiritualidad específica de la pareja.
7) Todos esto no se podrá vivir sino con la ayuda de un movimiento.
8) El movimiento está enraizado en la Iglesia, su mejor alimento. Aquel está al servicio de la misión de esta, aportando los recursos propios de la pareja santificada por Cristo.

Jean y Annick evocan a continuación lo que está en un claroscuro, es decir lo que ha aparecido progresivamente en la vida de las parejas del Movimiento: después del entusiasmo de los primeros años de vida de los matrimonios y de los Equipos, hay « una desaceleración, un desgaste, una rutina » para muchos y en algunos « una ruptura, un fracaso ». Para hacer frente a la realidad del pecado que mina, es conveniente penetrar a fondo en el dinamismo del amor y de la gracia. También es conveniente recordar a los esposos que deben caminar sobre sus dos pies; « el amor y la abnegación » para operar ese paso del “para mí” al “para ti”. Un territorio queda por descifrar: el sentido humano y el sentido cristiano de la vida sexual en relación con la plenitud y la santidad de la pareja.

Finalmente, en lo que comienza a emerger de la sombra, Jean y Annick comentan nuevas cuestiones: la acogida a las jóvenes parejas poco cristianas y la adaptación de la pedagogía para acompañarlas; el apoyo a las parejas comprometidas desde hace mucho tiempo; la visión renovada de la transmisión y la educación de la fe; la vejez; el desempleo. 27

Ese mismo año, el VII Encuentro Internacional en Lourdes confirma la misión de los Equipos de Nuestra Señora: asegurar la difusión de la espiritualidad conyugal, recordando que el sacramento del matrimonio exige abnegación y que es camino de amor, de felicidad y de santidad. El documento “El Segundo Aliento” introduce las nociones de gradualidad y creatividad y mantiene los seis puntos concretos de esfuerzo en una búsqueda de tres actitudes: la verdad, la voluntad de Dios y la comunión.

– Vida en equipo y medios concretos

La Carta permanece intacta como testigo del carisma fundador al cual referirse. En 1977 se publicó el documento « ¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora? », conocido como una “actualización práctica” de la Carta para servir como norma concreta de la vida de las parejas del Movimiento. Ahí leemos: « Los Equipos de Nuestra Señora proponen a sus miembros una vida de equipo y unos medios concretos para ayudarles a progresar como matrimonio en el amor a Dios y al prójimo”.

En 1994 en Fátima, Alvaro y Mercedes Gómez-Ferrer, responsables del Equipo Responsable Internacional, invitan a los equipistas a mantener el camino correcto:

La espiritualidad conyugal propuesta por el Movimiento: conocer la voluntad de Dios sobre la pareja y encarnarla en nuestra vida concreta. Esta espiritualidad saca su fuerza de nuestro sacramento del matrimonio. Se trata de nuestra identidad. Esta identidad no nos aleja de los demás: siendo lo que somos – un movimiento de parejas unidas por el sacramento del matrimonio – podemos ayudarles mejor porque nosotros tenemos algo específico para compartir. Si, bajo el pretexto de estar más cercanos a los demás, nos diluimos, perdemos nuestra identidad, no tendríamos nada para ofrecer y no tendríamos nada que se nos pida. 28

Y a la pregunta: « ¿Cómo acercarnos a esa espiritualidad conyugal? », Alvaro y Mercedes responden con los medios propuestos por el Movimiento: la reunión de equipo en presencia del Resucitado y los puntos concretos de esfuerzo (PCE). Lourdes, en 2006, permite a los equipos volverse a encontrar bajo la mirada de la Virgen de Massabielle. Ese X Encuentro Internacional tuvo por tema: « Equipos de Nuestra Señora, comunidades vivas de parejas, reflejo del amor de Cristo. » 29

Hoy más que nunca, la vida en equipo y los puntos concretos de esfuerzo son parte del ADN del Movimiento. Los equipistas de Nuestra Señora son conscientes de sus limitaciones y sus pobrezas. Caminar en equipo permite superar los obstáculos y avanzar con dinamismo en el camino hacia la santidad. Cada equipo es acompañado por un sacerdote, cuyo rol consiste en ayudar a los miembros del equipo a acoger la gracia de su sacramento del matrimonio en su vida cotidiana. 30

Para concluir esta parte consagrada a las vías abiertas por los Equipos de Nuestra Señora, resaltamos el trabajo de los « Equipos Satélites”. Son los equipos de investigación que ofrecen instrumentos de reflexión y de acción al Movimiento y a las parejas.

III- La voz de los Papas indica a las parejas un pórtico espléndido por el que pasar y dejarse transformar

Yo he quedado muy impresionado, al releer los discursos de los papas a los Equipos de Nuestra Señora, por un hilo conductor que los enlaza. La alusión al Misterio Pascual en el seno de la pareja es recurrente: ¡en 1970, 1976, 1982, 1997, 2003 et 2015! ¿Qué querrá decir eso?

1970 es una fecha clave, un año bisagra para el movimiento que se reúne en Roma. El Papa Pablo VI recibe a 2000 parejas provenientes de los cinco continentes el 4 de mayo en la basílica de San Pedro. Él había pedido antes al padre Caffarel que le informara sobre qué tema quería que les hablara. El padre Caffarel le había dicho que preparara un discurso sobre el sentido humano y cristiano de la sexualidad. El papa contestó: « Eso no está maduro ». « Nosotros no lo lamentamos», dijo el padre Caffarel, porque tuvimos cuarenta minutos de discurso pastoral que parecían una síntesis de la búsqueda del L’Anneau d’Or y de los Equipos de Nuestra Señora: « Un texto fundamental del movimiento » dice Jean Allemand.

Ahora, ¿cuál es el corazón del discurso de Pablo VI? Se encuentra en la 3ª parte sobre el matrimonio como « vocación de santidad » 31. ¡El Papa habla en él del camino en el amor y de la participación de la pareja en el misterio pascual de la muerte y resurrección de Cristo! El misterio de la cruz está presente en la vida de los esposos, de una manera u otra. Para pasar las pruebas y transfigurarlas, « el sacramento es una fuente permanente de gracia que acompaña a los esposos a lo largo de toda su vida ». Pablo VI insiste en la ternura y misericordia de Dios: « ¡No os desaniméis! » El llama a los consiliarios espirituales a acompañar, formar y apoyar a las parejas. Según el padre Caffarel, el Papa se expresa en ese discurso como si viniera de pasar una velada con una pareja deseosa de contarle sus problemas y recibir sus consejos.

En 1976, Pablo VI recibe de nuevo a los Equipos de Nuestra Señora en una peregrinación en Roma. Él anima a cada una de las parejas a ser una « Iglesia doméstica misionera » y a ayudar a las parejas en dificultad. El evangelio que ilumina su discurso es el de las Bodas de Caná que « debe tener un significado literal »:

Jesús debe ser invitado a todas horas, capaz de transformar el agua de la rutina y del dejarse llevar, siempre peligrosa, en el vino de un amor siempre rejuvenecido, en el de un ideal renovado, en el de una fuerza recuperada para vencer los obstáculos. 32

En 1982, durante el Encuentro Internacional en Roma, Juan Pablo II dijo a los equipistas: « El matrimonio cristiano es una Pascua ». El comenzó por describir las cruces que carga la vida de las familias:

Cruz en el interior de la pareja, sacrificio del egoísmo de cada uno, rechazos, debilidades, decepciones que llaman al perdón, rupturas. Cruz que viene de los hijos, de sus limitaciones, de sus enfermedades, de sus infidelidades. Cruz de los matrimonios estériles. Cruz de aquellos a quienes su fidelidad a la alianza suscita burlas, ironía y aun persecuciones. 33

Después, el « Papa de la familia » conduce a las parejas al Sacramento de la Eucaristía, la Fuente Pascual capaz de irradiar totalmente su amor:

Frecuentar la Eucaristía permite a los esposos hacer de sus pruebas un camino de comunión, una participación en el sacrificio del Señor, una nueva manera de vivir la Alianza y, más allá de la cruz, más allá de todas las formas de muerte que jalonan su existencia, de llegar a la alegría: el matrimonio cristiano es una Pascua.

En 1997, en una llamada a las parejas a vivir plenamente la fidelidad, la indisolubilidad y la apertura a la vida en una « paternidad responsable » 34, Juan Pablo II retoma el discurso de Pablo VI en 1970: los esposos descubren en su matrimonio que « Es el misterio pascual de muerte y resurrección el que se realiza ». Él comenta: « En la Iglesia, la comunidad familiar percibe que es una pequeña Iglesia, compuesta de pecadores perdonados, que marchan por el camino de la santidad, gracias al apoyo de quienes el Señor ha reunido en un mismo hogar. » 35

En 2003, Juan Pablo II vuelve a la complementariedad con los sacerdotes e invita a las parejas a testimoniar sin cesar y a cuidar de los demás: los jóvenes, los novios, las personas separadas, divorciadas y en segunda unión. La misión de la ayuda mutua es esencial en la pareja y la familia, y también de cara a todas las personas hacia las cuales nos envía el Señor. La Eucaristía es fuente del matrimonio cristiano. La participación regular en la Eucaristía y el perdón, pero también los puntos concretos de esfuerzo permiten entrar en ese corazón nuevo. Porque en su unión, repite es « el misterio pascual de muerte y resurrección el que se realiza. »

El 10 de septiembre de 2015 en Roma, el papa Francisco recibió en audiencia privada a los responsables regionales de los Equipos de Nuestra Señora de todo el mundo; en el contexto actual difícil y amenazante 36 que conduce a una desertificación de la vida y del amor, Francisco anima a los Equipos de Nuestra Señora en su vocación misionera, en particular por medio del testimonio de su alegría, algo que diría el año siguiente en su exhortación apostólica Amoris laetitia. El 2 de septiembre de 2015, una semana antes de su encuentro con los responsables regionales, el papa Francisco evocó en su catequesis semanal el proceso que permite a la familia cristiana llegar a ser lo que es:

Quienes en familia son transformados por la experiencia de la fe y del amor de Dios, han crecido y se han sublimado yendo más allá de ellos mismos, acogiendo fraternalmente a quienes están marginados de todo lazo (…). Cuando el afecto familiar se deja convertir al Evangelio, permite realizar cosas increíbles que hacen tocar las maravillas que Dios ha hecho en la historia, como aquellas que Jesús hacía ante quienes encontraba. 37

« Dejarse convertir al evangelio »: se trata de acoger la iniciativa de Jesús que quiere salvar a la pareja y hacerla misionera. Es una experiencia de salvación cuya llave está en las manos de los esposos. Esa llave es su fe, que permite a Dios transfigurar su amor. Una fe que es acoger el don del Espíritu Santo presente en la unión conyugal, gracias a la consagración inicial del sacramento del matrimonio. Una fe que se expresa por la escucha de la Palabra de Dios y la oración, donde la oración conyugal es « la llave del tesoro de gracias del sacramento del matrimonio ». ¡Una fe que bajo la acción de la caridad divina, permitirá que el amor conyugal resucite, que pase de la muerte a la vida, del egoísmo a la caridad, de la tristeza a la alegría! Hay una gracia del paso que tenemos que pedir.

Desde el papa Pablo VI al papa Francisco, en sus diferentes intervenciones ante los equipistas, tenemos un hilo conductor: para ser una comunidad que irradia, la pareja y la familia necesitan experimentar la misericordia. Los papas desean que las parejas se reformen interiormente con el fin precisamente de irradiar desde el interior. Ellas son profetas que anuncian el « kerigma conyugal », es decir el acontecimiento fundamental de salvación aportado por Cristo muerto y resucitado por el perdón de los pecados para alcanzar la vida eterna. ¡Cristo salva el matrimonio! Este anuncio se hace por el testimonio en pareja: Cristo ha hecho maravillas en nuestra pareja a la cual Él salvó, y puede hacer lo mismo por vosotros. Se trata de permitir a los casados tocar con el dedo o mejor aún con el corazón, la realidad de la experiencia cristiana y ayudarles a comprender que esto es posible en pareja.

Al canonizar recientemente a Louis y Zélie Martin, el primer matrimonio canonizado no mártir 38, la Iglesia proclama al Cristo del sacramento del matrimonio y los beneficios de su presencia en la vida ordinaria de la pareja. Con Él, ellos han realizado plenamente su vocación profética, sacerdotal y real. Louis y Zélie no hicieron nada extraordinario, solamente vivieron su vida en un abandono a Dios en todo momento. Su confianza en todas las pruebas es una preciosa fuente de inspiración y de consuelo para las parejas cristianas de hoy.

¡Profetas de la alegría del sacramento del matrimonio!

Desde la desaparición del padre Caffarel, el grano de trigo que cayó en la tierra continúa dando muchos frutos, haciendo germinar en el corazón de la vida de numerosos equipistas una sólida espiritualidad cristiana fundada en el bautismo y el matrimonio. Él refundó el matrimonio. Para que los esposos se casen como bautizados, deben poner su amor entre las manos de Cristo que los entrega el uno al otro, los bendice y los gratifica con una efusión especial de su Espíritu., Por el don del Espíritu, Cristo los consagra como testigos de su propio amor por la Iglesia. Se puede hablar del matrimonio como de un “sacramento permanente”: el matrimonio no es simplemente el sacramento del día de la celebración sino de toda la vida conyugal. El matrimonio cristiano es un sacramento misionero que necesita la puesta en práctica de una vida espiritual comunitaria.

¿Cómo ayudar a los esposos a no quedarse en el umbral y a hacerse con ese tesoro de la espiritualidad conyugal y familiar? ¿Cómo conciliar armoniosamente esos dos amores que tienen en el corazón y por los cuales acceden al matrimonio: su amor humano y el amor de Cristo? Bajo el impulso del padre Caffarel, los Equipos de Nuestra Señora han implementado y profundizado cuatro vías de acceso: el matrimonio como encuentro con Cristo, el matrimonio como misión, el Segundo Aliento, vida en equipo y medios concretos. Gracias a los Equipos de Nuestra Señora, una revolución opera en la Iglesia: la atención prestada a la pareja y no solamente al individuo invita a santificarse en y por el matrimonio, belleza y fragilidad de la sexualidad llamada a ser asumida y evangelizada, ayuda mutua entre los cónyuges y ayuda mutua entre las parejas del Movimiento, fecundidad de la pareja en la Iglesia y en el mundo.

Sabemos que esta revolución tiene un precio; el Misterio Pascual. Jesús precisó muy bien que si bien el Reino está en medio de nosotros, no podemos entrar en él sino por la cruz, por su cruz. La cruz nos revela el Corazón abierto de Jesús y su amor más fuerte que la muerte, más fuerte que nuestras debilidades y nuestros pecados. Jesucristo está ahí, en medio de las parejas, para ayudarles en sus debilidades, sus fracasos, su finitud y hacerlas pasar de su mediocridad a la plenitud del amor. El poder del amor es más fuerte que el mal que los amenaza. En este año del centenario de las apariciones de Fátima, los equipistas de Nuestra Señora se pueden consagrar a María. Lo que ella dijo en Caná « Haced lo que Él diga » invita a todos y todas los que están unidos en el sacramento del matrimonio a poner en el corazón de su amor y de su vida en pareja, a Cristo muerto y Resucitado.

Para terminar, quisiera que todos me acompañen a volver al Padre Caffarel, retomando una célebre metáfora utilizada por el Cardenal Marty en Lourdes en 1987:

¡Querido padre Caffarel, nosotros no queremos plañideras! ¡Eso está bien para el cementerio ! Y aún ahí no parecen creer en la Resurrección. ¡Nosotros queremos ser esos profetas de la alegría que usted busca hacer crecer desde el Cielo! Sí, querido Padre, ¡queremos, parejas y sacerdotes juntos, ser profetas del sacramento del matrimonio! ¡Ese sacramento que, acogido en la fe, transfigura la vida cotidiana en un vino nuevo!

¡Ruegue por nosotros: el Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora tiene todavía tanto que decir a la Iglesia y al mundo!

 


1 Paul CLAUDEL, Cantate à trois voix, Œuvre Poétique, Gallimard, Pléiade, p. 336.
2 Henri CAFFAREL, « Le mariage, ce grand sacrement », L’Anneau d’Or, n° 111-112, mai-août 1963, p. 199.
3 La revue de L’Anneau d’Or cesse en 1967. Le père Caffarel se retire du Mouvement en 1973.
4 …Como los vinos de un pueblo en la costa Borgoña, famosos por ser “nutritivos, teológicos y morbífugos » !
5 Para la presentación del contexto conyugal y familiar en Francia, tanto sobre el plano espiritual como sociológico, Guillaume CUCHET, Paris, La spiritualité conjugale et familiale à la lumière de L’Anneau d’Or (1945-1967), Sorbonne, 1995.
6 Henri CAFFAREL, « Vocation et itinéraire des Équipes Notre-Dame », L’Anneau d’Or, n° 87-88, mai-août 1959, p. 241.
7 Lettre des Équipes Notre-Dame, n° 20, novembre-décembre 1977, p. 3 : témoignage de Pierre et Rozenn de Montjamont, l’un des quatre premiers foyers.
8 Jean et Annick ALLEMAND, «En las fuentes de los Equipes de Nuestra Señora », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens (Los Equipos de Nuestra Señora. Desarrollo y Misión de las parejas cristianas), Equipes Notre-Dame, Paris, p. 11-26.
9 Henri CAFFAREL, « Mystère et Mystique du mariage », L’Anneau d’Or, n° 51-52, mai-août 1953, p. 207.
10 Cf. Act 18,2, 26 ; 16,19; Rom 16,23. Charles de Foucauld mentionne souvent ce couple comme exemple à suivre par les évangélisateurs dans un monde indifférent voire hostile. Pour le Pape émérite Benoît XVI, « Priscille et Aquilas (sont) le modèle de l’Église, famille de Dieu pour tous les temps » (catéchèse du 7 février 2007).
11 Cf. Eph 5, 21-33. Ce texte peut être présenté comme la charte du mariage !
12 Henri CAFFAREL, « Propos sur l’Amour et la grâce », L’Anneau d’Or, n° 69-70, mai-août 1956, p. 240.
13 Henri CAFFAREL, « Le mariage, ce grand sacrement », L’Anneau d’Or, n° 111-112, mai-août 1963, p. 212.
14 Henri CAFFAREL, « Pèlerinage aux sources de la spiritualité conjugale », L’Anneau d’Or, n° 99-100, juin1961, p. 347.
15 Jean y Annick ALLEMAND, « En las fuentes de los Equipes de Nuestra Señora », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des
couples chrétiens p. 15.
16 Henri CAFFAREL « El sacerdocio del matrimonio », L’Anneau d’Or, n° 111-112, mayo-agosto 1963, p. 225-240.
Mucho antes del Vaticano II e inspirado en (cf. Lumen Gentium n° 11. 34. 41), el padre Caffarel presenta a Cristo ejerciendo su sacerdocio de amor en el corazón de la familia. La pareja y la familia participan de manera específica en la misión profética, sacerdotal y real Jesucristo y de su Iglesia. El padre Caffarel anticipa también lo que dijo San Juan Paulo II de manera sublime en Familiaris consortio n° 49-64, a propósito de esa triple participación de la familia cristiana en la misión de Cristo.
17 Documentoss consultados : notes de archivos, cartas a los equipos, exposiciones y discursos con ocasión de los encuentros internacionales, reflexiones en los encuentros de responsables internacionales.
18 Henri CAFFAREL, « Frente al ateismo », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens, p. 147.
19 « el cambio se inició por nuestro peregrinaje a Roma en 1970. Digo bien iniciado. Un gran esfuerzo de oración, de reflexión y transformación se debe hacer con una voluntad sedienta por descubrir la voluntad de Dios sobre e Movimiento y su misión, en la fidelidad a la gracia de los orígenes y la inteligencia de las necesidades de los tiempos. Cf. Henri CAFFAREL, « A Dios », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens, p. 163.
20 La Lettre des Équipes (La Carta de los Equipes), noviembre-diciembre 1974.
21 Veinte años antes, el padre Caffarel ya decía : «Guarderías de buenos cristianos », La Lettre mensuelle des Equipes Notre- Dame (La Carta mensual de Los Equipos de Nuestra Señora), octubre 1953.
22 Henri CAFFAREL, « Frente al ateismo», Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens, p. 159.
23 Dossier del Peregrinaje a Roma en 1976, archivos de los Equipos de Nuestra Señora.
24 Entre las iniciativas misioneras de los Equipos de Nuestra Señora podemos citar: los equipos Tandem que reúnen a parejas jóvenes, casadas o no, los equipos Reliance y los Equipos para jóvenes entre 17 y 30 años.
25 Cuarenta indica simbólicamente el momento de una entrega, de una muerte a sí mismo para renacer y crecer en madurez. Es el tiempo en la Biblia para hacer un buen discípulo, un discípulo según el corazón de Dios.
26 Jean y Annick ALLEMAND, «En las fuentes de los Equipes de Nuestra Senora », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens, p. 174-184. Esta obra reagrupa los principales documentos que han jalonado la ruta de los Equipos durante cuarenta años. La introducción, reeditada por el padre Caffarel, insiste en la misión providencial de los Equipos de Nuestra Señora « Reagrupar a las parejas que tienen la audacia de vivir, sin compromiso, el ideal cristiano del amor, de la sexualidad y
del matrimonio ». Él los invita a volver a encontrar el carisma de los orígenes y adherirse al magisterio par llevar « el testimonio de un amor conyugal verdadero, integrando una sexualidad plenamente cristiana al mismo tiempo que plenamente humana ».
27 La conferencia del Padre Caffarel en Chantilly evocaba también ell asunto de la multiplicación de los métodos contraconceptivos: « ’Innumerables matrimonios practican la contracepción en los Equipos de Nuestra Señora y eso me preocupa enormemente (…) Cuando en un movimiento hay una gran proporción que desconoce, que no quiere oir hablar de la ley de Dios, ese movimiento corre el riesgo de perder su estado de gracia (…) ».
28 « Vocación del Movimiento hoy », dossier del peregrinaje a Fátima en 1994, archivos de los Equipos de Nuestra Señora.
29 Encuentro marcado por la apertura de la causa de canonización del padre Caffarel.
30 Cf. « Un movimiento de parejas cristianas », sobre la página internet del Movimiento http://www.equipes-notre-dame.fr/
31 « Discurso de PAULO VI », Les Équipes Notre-Dame. Essor et mission des couples chrétiens, p. 130 : « En el seno de la gran Iglesia, esta pequeña Iglesia se conoce por que es en verdad : una comunidad fiable y a veces pecadora y pertinente, pero perdonada, en marcha hacia la santidad en la paz ! »
32 « Discurso de PAULO VI », 22 septembre 1976. Tous les discours papaux sont consultables sur http://w2.vatican.va/
33 « Discours de JEAN-PAUL II aux équipiers Notre-Dame », 23 septembre 1982.
34 PAULO VI, Humanæ vitæ n°10.
35 « Discours de JEAN-PAUL II aux responsables nationaux des Équipes Notre-Dame », 27 novembre 1997.
36 En su viaje a Georgia el 1º de octubre de 2016, el Papa FRANCISCO evoca una « guerra mundial para destruir el matrimonio ».
37 FRANCISCO, Audiencia general, plaza de San Pedro 2 septiembre 2015.
38 Louis y Zélie Martin fueron canonizados por el papa FRANCISCO el 18 de octubre de 2015, con ocasión del sínodo de obispos sobre la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo.