PARA SER TU MENSAJERO

Ilumina mi mirada para llevar tu luz.
Ilumina mi sonrisa para abrazar tus resurrecciones.
Ilumina mi impotencia para fortalecerme en tu amor.
Ilumina mi andar para crecer en la entrega.
Ilumina mis palabras para no tener miedo a tus silencios.
Ilumina mis lágrimas para seguir sembrando.
Ilumina mis errores para aprender de vos.
Ilumina mi oración para no ser sordo a tu llamado.
Ilumina mi latir para no perder el ritmo del Reino.
Ilumina mis necesidades para animarme a vivir más allá de ellas.
Ilumina mi amor para que sea incondicional y hasta el extremo como el tuyo.
Ilumina mi soñar para despertar contigo.
Ilumina mi música para cantar con los demás.
Ilumina mis heridas para regarlas desde el manantial.
Ilumina mi carisma para que sea plenitud de vida.
Ilumina mi cercanía para construir a la vez distancias y puentes.
Ilumina mi Eucaristía para hacerlo en memoria tuya.
Ilumina mi paz para ser tu mensajero.

(Marcos Alemán, sj)

Alzo mi mirada a Dios, para que este deseo de vida auténtica se haga realidad en el mundo.
Dios nos invita a una mirada llena de esperanza y confiada en que el amor lo puede todo. Que su promesa de vida, se haga, invitación simple y radical, “la de amar a Dios y a los demás sobre todas las cosas”, esta es la verdadera esperanza.

G.C.R.