Actualidad del pensamiento del Padre Caffarel

4,3 min readEtiquetas: , ,

Tó y Zé Moura Soares —

Marcados por la mirada que Dios puso sobre el Padre Henri Caffarel –fundador de nuestro Movimiento– durante toda su vida, celebramos hoy con gran emoción este momento que le hemos dedicado. Nos reconocemos herederos de un patrimonio rico de compromiso y de testimonio cristianos. Los Equipos de Nuestra Señora reconocen, con especial agradecimiento, las semillas de santidad que el Señor sembró sobre muchos matrimonios del mundo a través de su servidor Henri Caffarel.

La misión del Padre Caffarel, desde el origen de los Equipos, se basó en el deseo de dar a los demás la alegría de ser iluminados por la luz de Dios: «Lo esencial es encontrar a Cristo». Para él, los cristianos casados son buscadores de Dios, deben aprender, a ejemplo de Cristo, cómo servir a Dios en sus vidas y en el mundo. La santidad, acompañando al amor conyugal y al amor de Cristo, constituye la vocación de los matrimonios de los Equipos de Nuestra Señora.

El Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora debe al Padre Caffarel haber dado a los casados el sentido profundo del sacramento del matrimonio, haberles permitido descubrir el valor y la riqueza de las pequeñas comunidades cristianas y haberles mostrado el camino de la contemplación en sus vidas llenas de actividad.

Los Equipos de Nuestra Señora no asisten pasivamente a esta admirable adhesión al pensamiento del Padre Caffarel en el mundo, sino que siguen de cerca las maravillas que se han hecho realidad en matrimonios de diferentes lenguas y culturas. Ellos alaban al Señor por las gracias recibidas en su matrimonio y en su familia de modo que, viviendo una espiritualidad conyugal, son guiados en el camino de la santidad.

En el mismo contexto, el Padre Caffarel nos muestra que el sacramento del matrimonio, en el que la presencia activa de Cristo está profundamente enraizada, es un elemento esencial de la construcción de la Iglesia, considerando incluso la pareja unida por el sacramento del matrimonio como célula de la Iglesia. Por consiguiente, donde vive un matrimonio cristiano, la Iglesia comienza ya a vivir.

Queremos subrayar la importancia que las intuiciones y el pensamiento del Padre Caffarel tuvieron en la formación y el desarrollo de los Equipos de Nuestra Señora por todo el mundo, mencionando de forma particular los seis momentos que marcaron la vida del Movimiento:

1938 – «Busquemos juntos». Esta fue la respuesta del Padre Caffarel a la invitación que le hicieron cuatro jóvenes parejas francesas a fin de vivir su amor a la luz de su fe.

1945 – El Padre Caffarel fundó «L’Anneau d’Or», una revista de espiritualidad conyugal y familiar que fue, en su época, marco de referencia en temas de matrimonio y familia

1947- Elaboración y promulgación de la Carta con los principios fundadores de los Equipos de Nuestra Señora: guardar la fidelidad a las inspiraciones originales del Movimiento y hacer propuestas concretas a los equipos. La Carta constituye el documento de referencia, esencial para el crecimiento y desarrollo de los Equipos de Nuestra Señora.

1950 – La expansión de los Equipos más allá de las fronteras de Francia llevó a la decisión de hacer de los Equipos de Nuestra Señora un Movimiento Internacional.

1973 – El Padre Caffarel decide retirarse de su cargo en el Equipo Responsable, siendo sustituido por el matrimonio Marie y Louis d’Amonville, que asume la responsabilidad del Movimiento.

1987 –La última intervención del Padre Caffarel en un Encuentro organizado por los Equipos de Nuestra Señora tuvo lugar en la conmemoración del 40 aniversario de la Carta, en Chantilly. Allí pronunció el discurso titulado «El Carisma fundador de los Equipos de Nuestra Señora», donde lanzó un llamamiento a un esfuerzo de fidelidad y también a un desafío de creatividad, en la perspectiva de mantener la fe en la Iglesia y para que los Equipos de Nuestra Señora fueran realmente «Fermento de Renovación».

Impulsados por el Espíritu que insufla en nosotros la fuerza de contribuir a que la Iglesia reconozca la actualidad y universalidad del pensamiento del Padre Caffarel, los Equipos de Nuestra Señora deben continuar difundiendo su obra, con la finalidad de abreviar la Causa de canonización del fundador de nuestro Movimiento.

¿No es que, movidos por el testimonio del Padre Caffarel, nos encontramos de nuevo, hoy, aquí reunidos?

Animados por el modo como nuestro fundador amó al Movimiento, alegrémonos y alentémonos unos a otros a salir de aquí más fuertes, como hijos del mismo Padre, hermanos del mismo Señor Resucitado, con la convicción de que queda mucho por hacer en el mundo que nos rodea.

Terminamos con la certeza de que si el Padre Caffarel estuviese presente entre nosotros exhortaría a los matrimonios de los Equipos de Nuestra Señora a seguir caminando hacia la santidad en este mundo agitado, pero maravilloso, en el que vivimos.

Unidos e poseídos por el mismo espíritu, «busquemos y caminemos juntos…».

(Descarga el PDF)